En el universo existen objetos

de todo tipo, tamaño y materia.


Pero los más masivos tienen algo especial:

deforman el espacio-tiempo a su alrededor.


Esa distorsión hace que todo lo que se acerca

comience a caer permanentemente hacia él.

O mejor dicho, quede atrapado en su órbita.


Ese fenómeno es la gravedad.